Indudablemente no hay otro personaje de quien se sepa tan poco y que sin embargo haya conquistado tanta gloria, eternidad y discípulo como Sócrates.
Este gran filósofo de la antigüedad no ha escrito nada, no queda de el mas que la imagen familiar de un hombre que, en medio de un grupo de oyentes atentos y asombrados, habla con sencillez acerca de los problemas más importantes de la vida. La única huella que queda de su paso por el mundo es el recuerdo de sus discípulos que los admiraron y amaron.
Sócrates nació en Atenas en el siglo V antes de Cristo; vago por las calles de la ciudad hablando con todos, humildes, pobres, ricos y poderosos, y darse así cuenta del modo de pensar de los hombres y de su vida, y sacar de sus observaciones innumerables experiencias.
Este gran filósofo de la antigüedad no ha escrito nada, no queda de el mas que la imagen familiar de un hombre que, en medio de un grupo de oyentes atentos y asombrados, habla con sencillez acerca de los problemas más importantes de la vida. La única huella que queda de su paso por el mundo es el recuerdo de sus discípulos que los admiraron y amaron.
Sócrates nació en Atenas en el siglo V antes de Cristo; vago por las calles de la ciudad hablando con todos, humildes, pobres, ricos y poderosos, y darse así cuenta del modo de pensar de los hombres y de su vida, y sacar de sus observaciones innumerables experiencias.